Las amigas dejaron de ser las mejores consejeras amorosas.

Originalmente publicado en Erika Tipo Web.

Muchas veces, más de las que queremos, escuchamos de nuestras amigas cosas como: “X me volvió a llamar la semana pasada para salir. Me vestí rapidito, me vino a buscar, la pasamos genial y se desapareció otra vez…”. Todo esto acompañado de gritos pequeños, batuqueadas de tragos y, si llevan en eso más de tres meses, una que otra lágrima.

Intento ponerme en los zapatos del chico y no veo que la cosa sea tan mala: llamas a alguien que te guste, te pones bonita, lo ves y …listo. A otra cosa mariposa. Tener algo de varón de vez en cuando no hace daño. A veces me impresiona la habilidad que tienen algunos para disfrutar de su soltería sin dañar a nadie – y lo más importante: sin dañarse ellos-.

Muchas veces me encuentro rodeada únicamente de amigos y me convierto de inmediato en una esponja: solteros, casados, con novias, comprometidos: la pasan bien (sin esto ser sinónimo de infidelidad). La clave está en saber qué decir, cómo decirlo y en qué momento.

De los pocos amigos de confianza que tengo, he aprendido:

-En caso de que estés soltera, puedes tener una relación meramente sexual con un amigo. Lo importante es tener las reglas claras y saber en qué momento retirarte. Y, sobre todo, saber que no le estás haciendo daño a nadie. La palabra infidelidad no tiene cabida en este juego. Y, punto importante, no te quedes con esa única opción. Acepta invitaciones a cenar, idas al cine, salidas inofensivas con otras personas.

-Si ya estás emparejada, puedes ver (del verbo “bucear”). No se va a terminar un matrimonio o noviazgo por eso. Solo debes medir el momento justo y el sitio adecuado. No es la nota que te bucees al mejor amigo de tu chico en una cena familiar. Hay momento para todo.

-Si estás con tu chico en una reunión llena de gente o en algún local nocturno: ¿Por qué no comentarle quiénes son los más lindos de la noche? Es decir: párate en una esquina con tu novio y, como si estuvieras con tu mejor amiga criticando zapatos, coméntale: “Pilla al que acaba de llegar. ¿Es o no una lindura?”. Ustedes llegaron juntos y se van juntos. No va a pasar nada. Para eso existe la palabra: confianza.

-Sal con tus amigas a hablar de otros muchachos que no sean únicamente sus parejas. Porque tenemos compañeros de trabajos, de clase, jefes, “pretendientes”, como diría mi abuelita. Y, ¿por qué no?, sal con tus amigos y cuéntale tus rollos sentimentales.

No todo es tan malo allá afuera. No siempre nuestras parejas se quieren ir corriendo con la más guapa que acaba de llegar. Es natural que ellos (y nosotras) volteemos a ver a una persona deseable. Si aceptamos esto, lo decimos más seguido y nos concentramos en lo que importa, los celos se difuminarán poco a poco. No es hacer de esto una actividad cotidiana, pero, a final de cuentas ¿no queremos que nuestras relaciones estén llenas de honestidad? Bueno, entre otras cosas, de esto se trata ;)

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