Tengo permiso :)

Lo más interesante que me ha pasado con Oh My Porn  es que algunas personas han confiado en mí. Todo empezó con conversas entre amigos que las sacaba con cucharita para poder contar, más tarde y sin nombres, todo por acá. Pero el sexo, las relaciones, los besos, los mordisquitos en el cuello comienzan pero no se sabe cómo terminan. Eso mismo pasa con estas historias. Hay que darles continuidad. Una gran amiga (que es amiga pero realmente me ha visto un par de veces) me ha contado lo que ella no puede decir en su blog, en su twitter, con sus amigos. Escribe y me cuenta en voz baja que “lo” extraña .Que está aprendiendo a estar con otras personas sin necesidad de amarlas. Que algo se está moviendo. Y, al final del mail, me agradece estar aquí para poder escucharla. Sólo puedo decirle gracias de vuelta. Y pedirle permiso para publicar tan solo un poquito de este mail tan perfectito. Y me dejó 🙂

orgasmo 1

“Este es el correo que te quería escribir. No por nada en especial sino porque no lo quiero publicar en el blog. Es como mucho con demasiado. Y aunque no creo en la autocensura sí tengo tus palabras en mi mente “no hay que contarlo todo”. Estoy aprendiendo poco a poco.

Volví a ser quien era antes. Volví a ese estado de plástico donde no me importa para nada esa otra persona que está acostada a mi lado, en mi cama. Pero sí reconozco su cuerpo y no es porque me importe sino porque me da placer. Siempre tuve la eterna discusión con mis amigos, mujeres y hombres, sobre el sexo sin amor. Sin sentimientos de ningún tipo. La mayoría me decía que no es posible mientras que otros pensaran que sólo es cosa de hombres. Bueno tal vez es que yo sólo soy eso: un hombre encerrado en un cuerpo de mujer. Aunque suene a cliché.

Pero es que la última vez que estuve con alguien que verdaderamente me importaba, se llevó todo. Me arrancó del cuerpo y de la piel cualquier pedazo de pasado que hubiera quedado. Y además tatuó su olor y su recuerdo en mí. En mi cuerpo y en mi mente. En mi corazón. Así que me es imposible “sentir” por otra persona. Me es imposible no pensar que son sus manos las que me desnudan y las que me recorren. Se me hace imposible no pensar en su miembro para poder alcanzar el más intenso orgasmo en los labios de otro. Ese otro que sólo es un objeto. El objeto que calma mis necesidades por el momento. Mientras lo sigo extrañando. Mientras lo sigo deseando.

No me enorgullezco de tratar a alguien como un objeto.  Ni de la capacidad de abrir las piernas sin abrir la mente ni el corazón. Pero cuando el trato es conocido por ambas partes no hay derecho a pataleo. Tampoco me gusta pensar que el sexo es sólo una necesidad biológica. Aunque pueda partir de allí. Todo lo contrario, anhelo esa sensación, esa conexión, esa entrega, no necesitar palabras.  Ojalá algún día lo vuelva a conseguir…”

 Gracias por escribir 🙂

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. jose dice:

    Eso no es tener sexo sin amor, es tener sexo sin amar con quien te acuesta (ese objeto que utilizas) sino amando a quien te lleva al orgasmo, él que esta ausente. Muy bueno este post.

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    1. Miss Toy dice:

      🙂

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