Son cinco… ¡Feliz cumple, #OhMyPorn!

El 2014 fue un año peculiar. Agarré poco mis patines y el teclado.

Tomé mucho más vino -y whisky-. Fue un año raro. Sin movimiento, sin letras y sin ron no soy yo.

Eso sí: estuve con un montón de gente todo el tiempo. Me rodeé nuevamente de “hermanitos menores” increíbles. Niñitas hermosas de 24 años me dieron consejos hasta más no poder de cómo tratar a los hombres. Sip, hay nuevas maneras. Conocí a pequeños geniecitos que aún pueden pasar la noche escribiendo maravillas. Bichitos que responden mal pero que al tomarse par de rones contigo te confiesan cariño. Volví a una agencia de publicidad. Y eso sólo significa que el tiempo se hizo pequeño. Seis meses pasaron en un parpadeo. La Samy nocturna se vio poco y este blog se durmió.

Pero…

Agosto empezaba y con él una felicidad absurda. No sé. A veces da.
Salgo de la oficina, llamo a una amiga y le digo: es viernes, estamos guapitas, vámonos porai. Sandalias altas, falda, boquita color vino, ganas de bailar con gente que no conoces. Con eso ya no hace falta más. Tienes lo que necesitas.
Nos encontramos con par de chicos que, como nosotras, estaban cansados de trabajar. No sé qué estrella andaba de buen humor pero conocer a estos dos geek boys fue la maravilla del 2014. ¿Y en qué pienso cada vez que veo a estos muchachones? En mi blog.

En cómo amanece cada vez que nos encontramos y aún el vino sigue rodando. Lo que hacemos es preguntarnos: ¿qué coño pasa con nosotros cuatro que nos llevamos tan bien? Los besos no paran. Nunca. Hay que dormir. Mañana hay trabajo. Buu. Un día escribo sobre ésto. Duermo pensando en oh my porn. Cada vez…

Pasan los días. Sigo trabajando en mi oficina. Clientes y cambios. Muero un poquito de aburrimiento. Extraño mis orgasmitos de las 3:00 pm. Mucho.

Agarro
un avión.

Voy con mi blog bajo la manga.
Bogotá me recibe. Me alborota. Me descuadra.
No puedo contar lo mal que me porté en esa ciudad porque tengo papá, mamá, hermanita menor, me gusta un muchacho que puede que esté leyendo este post. Pero sí. Me porté absurdamente mal. Cuando unes ron venezolano, droguitas colombianas y dos malportaos, cosas pasan. Confiesas vainas, te disfrazas, bailas, cantas, besas, muerdes. BlahBlah.

¿Y en qué pensé en todo el viaje?
En este blog. Sobre todo porque gracias a él pude hacer el viaje, conocer una de mis revistas favoritas, escribir en ella y echarle ojo a su equipo increíble.
Además, me acerqué en el 2014 a uno de los proyectos más interesantes en los que he colaborado hasta los momentos: Yes, we fuck! Cuerpos que desean y son deseados porque sí, porque respiran, porque son. Las conversas que me echo con el director son finísimas: mucha tremendura y Barcelona -mi amor-.

Hoy es 22 de enero de 2015. Hace cinco años nació este blog. Y cada vez que hago memoria y cuenta de mis sonrisitas es él el responsable de cada una de ellas. Siempre hay algo que contarle.

Feliz cumple, mi vidita.

Agradecemos a Yamilet Rios por el diseño del logo nuevo ( la jeva se metió en mi cabeza y logró hacer una cosa bella). Una de las cosas buenas que te da trabajar en agencias: conoces a gente que sabe de imagen y te da las herramientas que necesitas ❤ 

omp

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s