El porno de colección que encontré en Venezuela

Originalmente publicado en Vice. Sólo un par de veces he ido a un psicoanalista. Los uso –perdón por esto– como personas que me pueden “arreglar” en algún momento loquito de mi vida. Sé que la cosa no debería ser así. Pero bueno, a mí me sirve. Voy con un problema, me dicen dos cosas, entiendo que no es grave, y a la casa. Pero hace … Continúa leyendo El porno de colección que encontré en Venezuela

Mi mini obra de arte :)

Cuando salí de la Escuela de Artes (2006) tuve un período rarito. No sabía si quería ser artista o investigadora o fotógrafa o qué. Mientras preparaba todo para irme del país para seguir estudiando hice un montón de cursos sobre montaje de exposiciones y teoría fotográfica -cuando por Caracas se paseaba Fontcuberta, por ejemplo-. Y me dije: “yo soy artissssta plásticaaa”. Umju. Sí Luis. Gastaba un montón … Continúa leyendo Mi mini obra de arte 🙂

Caracas y las que estamos

Fotomontaje: Samantha Mesones. Serie: Álbum de familia. 2006. Hace un año nuestro país tuvo, una vez más, una explosión de malas noticias. No es de extrañar. Estamos en esta pelea política desde hace mucho. Pero lo que pasó en el 2014 en Venezuela fue extraño. Las calles de una parte de la ciudad se convirtieron en pedacitos de guerra . Problemas citadinos que traían consigo … Continúa leyendo Caracas y las que estamos

Bájese la falda, señorita…

Ilustración por Juan Expósito. Originalmente publicado en Vice Colombia. A veces creo que nosotras, las caraqueñas, no tenemos idea de lo que es el clima. Viajamos a un sitio medio frío y metemos “una chaquetita”, “unas medias gruesas”, “las botitas de cuero”. Pero jamás dejamos las curvas en casa. Eso es lo primero que va en la maleta. “¿Hace frío? Bueno, esta bufanda me cubre. … Continúa leyendo Bájese la falda, señorita…

El poledance al ritmo del ojo que mira

“La sexualidad trastoca. Si la cultura suele presentarse como un objeto discreto, una red sin costuras de relaciones sociales, la sexualidad es el cabo suelto que deshace la prenda”. Nicholas Mirzoeff. El universo del poledance en Caracas está lleno de piel descubierta, ropa chiquita y cabello alborotado.La disciplina tiene una faceta atlética que se certifica cada vez que se abre una academia nueva en la ciudad. … Continúa leyendo El poledance al ritmo del ojo que mira

De cómo se puede seducir con un pañuelo en esta ciudad

Esta semana me reuní con una amiga que tenía tiempo sin ver. Como sabíamos que los cuentos “iban para largo” decidimos vernos bien tempranito. Esos almuerzos-cena-borrachitas que son adorables. Tema a tratar: novios, amantes, ex – esposos, citas fastidiosas, chico que nos gusta, al que extrañamos, etc. Lo típico, pues. Después de una botella de vino, aquellos cuentos que comenzaron un poco hostiles se llenaron … Continúa leyendo De cómo se puede seducir con un pañuelo en esta ciudad

El cuerpo, en sus comienzos, fue discreto

El cuerpo, en sus comienzos, fue discreto. La sensibilidad social es la piel de toda época. Cómo luces, cómo hablas, con quién te relacionas son acciones que le dan cara a  una sociedad. Es lo primero que se ve. Así, el S. XIX estuvo forrado de apariencia. El cuerpo, siempre tratando de hacer lo que le place, fue sosegado a través de normas de etiqueta. … Continúa leyendo El cuerpo, en sus comienzos, fue discreto

Notitas que rescato al revisar mi compu

En otro lugar de Caracas, tipo 6 de la tarde, una pareja se encuentra en el sitio de siempre. Ella, cansada de trabajar, pero contenta de verlo, le da un besito corto pero jugosito. Él, un poco más descansado, la abraza. Suben al apartamento y se preparan un trago. Y otro. Zapatos a un lado, empiezan a poner su música favorita. Algo de jazz, más tragos … Continúa leyendo Notitas que rescato al revisar mi compu

Para mí no eran putas

(Originalmente publicado el 23 de julio de 2011) Mi amiga Vale tiene 31 años. La conocí hace poco pero, por tener mi edad, tenemos bastantes cosas en común. Cosas tan tontas como que podemos hablar por el teléfono fijo por más de 30 minutos y como si nada. Y así, con el espíritu noventoso, me dice en una de esas llamadas larguísimas: “Sam, vamos a acabar … Continúa leyendo Para mí no eran putas